Arremetida del gobierno Petro contra Iván Mordisco

Llanos del Yari, San Vicente del Caguán diálogos de paz con el gobierno Petro. Foto: Sebastián Marmolejo
Llanos del Yari, San Vicente del Caguán diálogos de paz con el gobierno Petro. Foto: Sebastián Marmolejo

El Gobierno de Gustavo Petro intensificó en los últimos días la ofensiva militar y policial contra la estructura criminal liderada por Iván Mordisco, máximo jefe de las disidencias del Estado Mayor Central de las antiguas FARC.

En menos de 72 horas, las autoridades confirmaron la captura de dos hermanos del cabecilla guerrillero, en operativos realizados por la Policía Nacional de Colombia en el departamento del Tolima. Los detenidos fueron identificados con los alias de “Jota” y “Conejo”, este último señalado de participar en homicidios y de apoyar logísticamente las operaciones criminales de la organización.

Llanos del Yari, San Vicente del Caguán diálogos de paz con el gobierno Petro. Foto: Sebastián Marmolejo
Llanos del Yari, San Vicente del Caguán diálogos de paz con el gobierno Petro. Foto: Sebastián Marmolejo

Las autoridades indicaron que ambos tenían órdenes de captura por delitos como homicidio, secuestro y tráfico o porte ilegal de armas, además de estar vinculados a actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión y minería ilegal dentro de las estructuras de su hermano.

El ministro de Defensa Pedro Sánchez aseguró que estas capturas hacen parte de una estrategia para golpear el círculo cercano de Mordisco, considerado uno de los criminales más buscados del país y por quien el Gobierno mantiene una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos.

A la ofensiva judicial se suma el incremento de operaciones militares, incluidos los bombardeos contra campamentos de las disidencias. Este martes el ministro confirmó una operación aérea contra la estructura 18 en zona rural de Ituango, en Antioquia, que dejó tres integrantes del grupo armado muertos, una mujer capturada y varios campamentos destruidos.

Según el Ministerio de Defensa, la presión militar busca debilitar las estructuras que responden a Mordisco, señaladas de financiarse con narcotráfico, extorsión y control territorial en varias regiones del país.

Las autoridades sostienen que el objetivo es cerrar el cerco contra el jefe disidente, debilitando tanto su red familiar como sus estructuras armadas en diferentes departamentos.