Saltar al contenido
schedule --:-- COT | -- --- Red de Amigos favorite

Ofensiva del ELN obliga a evacuar a todos los policías de Guamalito, Norte de Santander

schedule4 min de lectura Hace 2 semanas
Foto: Redes sociales

La ofensiva del ELN en el Catatumbo llevó a la Policía Nacional a evacuar a los 20 uniformados que permanecían en la subestación del corregimiento de Guamalito, en jurisdicción de El Carmen, Norte de Santander.

La decisión fue adoptada para proteger la vida de los policías, después de que la subestación quedara prácticamente destruida tras varios ataques atribuidos al ELN. Los hechos más recientes ocurrieron el 4 y el 7 de septiembre, cuando la estructura armada utilizó drones para lanzar explosivos contra las instalaciones policiales.

También puedes leer: La Paz sea con el Cauca

Con la salida de los uniformados, Guamalito quedó sin presencia permanente de la Policía, en una zona estratégica del Catatumbo y cercana al departamento del Cesar, donde las autoridades advierten de la presencia de grupos armados y de rutas utilizadas para economías ilícitas.

La situación ocurre mientras el Gobierno de Abelardo De la Espriella mantiene una ofensiva contra las estructuras armadas ilegales, particularmente contra el ELN. En las últimas semanas las autoridades han reportado operaciones, capturas y acciones dirigidas contra integrantes de esta organización. Entre los resultados conocidos se encuentra la captura de cuatro presuntos integrantes del ELN en Cúcuta, en medio del despliegue de seguridad en Norte de Santander.

Sin embargo, la presión de la Fuerza Pública se desarrolla en un escenario en el que el ELN también ha incrementado el uso de nuevas modalidades de ataque. Uno de los hechos más graves ocurrió recientemente en Ocaña, también en Norte de Santander, donde un ataque con drones contra el cantón militar El Trapiche dejó tres militares muertos y cuatro heridos. Las autoridades atribuyeron la acción al ELN y reportaron el uso de varios drones cargados con explosivos.

El ataque de Ocaña ha sido descrito por autoridades y medios como un ataque mediante un “enjambre de drones”, una modalidad que representa un reto adicional para las Fuerzas Militares y la Policía, debido a la dificultad para detectar, neutralizar y responder simultáneamente a varios aparatos utilizados para atacar posiciones de la Fuerza Pública.

También puedes leer: Aumenta a tres el número de militares muertos tras ataque del ELN en Ocaña

Esta modalidad no es completamente nueva en el conflicto colombiano, pero su utilización simultánea y contra instalaciones militares y policiales evidencia la adaptación de los grupos armados a nuevas tecnologías. Los ataques con drones ya habían sido utilizados por el ELN en diferentes acciones contra la Fuerza Pública y se han convertido en una de las amenazas que más preocupa a las autoridades en zonas como el Catatumbo.

En Guamalito, esa transformación de las tácticas de guerra tuvo una consecuencia directa: la destrucción de la infraestructura policial y la evacuación de todos los uniformados que permanecían allí. Los habitantes del corregimiento quedaron así sin presencia permanente de la institución en medio de un contexto de seguridad complejo.

A la situación se suman medidas adoptadas por las autoridades locales, como la cancelación de las festividades previstas en Guamalito y la restricción de circulación de vehículos entre las 8:00 de la noche y las 5:00 de la mañana durante septiembre.

El retiro de los 20 policías deja expuesto uno de los principales retos que enfrenta actualmente la Fuerza Pública en el Catatumbo: mantener presencia territorial mientras las organizaciones armadas recurren a drones, explosivos y otras tácticas que dificultan la protección de las instalaciones y del personal desplegado en zonas rurales.

Así, mientras el Gobierno busca golpear al ELN mediante operaciones y capturas, la guerrilla continúa demostrando capacidad para atacar a la Fuerza Pública con métodos cada vez más sofisticados, obligando a las autoridades a replantear la manera de proteger sus posiciones y garantizar seguridad a las comunidades.