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Cuatro policías fueron enviados a prisión por su presunta responsabilidad en la muerte de Donovan Balanta

schedule4 min de lectura Hace 2 semanas
Foto: Fiscalía

Un juez de control de garantías ordenó enviar a prisión a cuatro integrantes de la Policía Nacional investigados por la muerte de Donovan Balanta Paz, de 34 años, ocurrida después de un procedimiento policial el 20 de septiembre. La decisión se tomó tras valorar los videos de las cámaras de seguridad, testimonios y otros elementos presentados por la Fiscalía, que atribuye a los uniformados presuntas agresiones físicas, descargas eléctricas y omisiones en la atención médica de la víctima.

Los procesados son el mayor Roque Correa Yánez, el subintendente Henar Santiago Tapiero Tique y los patrulleros Jonathan Alexander Giraldo Torres y Santiago Vargas Romero. Los cuatro fueron imputados por los delitos de tortura agravada y homicidio agravado, cargos que no aceptaron. Giraldo Torres y Correa Yánez también fueron vinculados por presunta falsedad ideológica en documento público.

Según la reconstrucción de la Fiscalía, los hechos comenzaron en el barrio Caracolí, en el sur de Bogotá, cuando los policías acudieron a atender una discusión entre vecinos. La víctima habría lanzado un objeto contra los uniformados y fue inmovilizada. Posteriormente, fue trasladada a la estación de Policía de Cazucá, en Soacha, donde, de acuerdo con el ente acusador, continuaron las agresiones.

Foto: Captura de pantalla, redes sociales

La investigación sostiene que Donovan recibió puños, patadas y varias descargas eléctricas con un dispositivo tipo táser. Ya en la estación, habría permanecido esposado y semidesnudo mientras era golpeado y sometido a nuevas descargas. La Fiscalía también indicó que el hombre manifestó dificultades para respirar y pidió atención médica, sin que se gestionara oportunamente su traslado a un centro asistencial.

De acuerdo con el expediente, otra persona detenida advirtió a los uniformados que Balanta necesitaba ayuda. Sin embargo, habrían transcurrido cerca de 20 minutos antes de que fuera llevado a un hospital, al que llegó sin respiración y con pulso débil. Horas después falleció.

La Fiscalía atribuye a Giraldo Torres la aplicación de varias descargas eléctricas durante el procedimiento y en la estación, además de consignar presuntamente información falsa sobre el trato recibido por el detenido. Vargas Romero y Tapiero Tique estarían involucrados en las agresiones físicas, mientras que Correa Yánez habría permitido que continuaran los ataques y no habría ordenado el traslado inmediato a un centro médico.

La medida de aseguramiento mantiene a los cuatro uniformados privados de la libertad mientras avanza el proceso penal. La investigación busca establecer las responsabilidades individuales en la muerte de Balanta, cuyo caso ha generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza y la protección de las personas bajo custodia policial.