Gobierno cambia de último momento la composición del Fondo Milagro

El Gobierno de Abelardo De la Espriella modificó la composición del Consejo Directivo del Fondo Milagro, creado para administrar los recursos destinados a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto, y dejó en manos de la Presidencia la mayoría de sus integrantes.
El Decreto 1379 del 9 de septiembre establece que el Consejo Directivo estará integrado por ocho miembros, cinco de ellos designados directamente por el Presidente, además de un delegado del Departamento Nacional de Planeación, uno del Ministerio de Hacienda y uno de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Estos dos últimos tienen voz, pero no voto en determinadas decisiones.
El cambio fue denunciado por los congresistas Alfredo Mondragón y Wilson Arias, quienes cuestionan que la nueva estructura desplace la participación directa de alcaldes y gobernadores de las zonas afectadas y concentre la conducción del fondo en representantes escogidos por la Presidencia. La nueva composición tampoco contempla representantes directos de comunidades étnicas u otros actores territoriales en el Consejo.
¡Mucha atención! Descubrimos una trampa del Fondo Milagro: el ilegítimo cambió la representación, 5 de 7 representantes serán sus amigos y nombrados a dedo
— Alfredo Mondragón – Congresista Valle del Cauca (@AlfreMondragon) September 12, 2026
Sacó a alcaldes, gobernadores e instituciones
Va a a hacer de la reconstrucción un negocio personal y familiar pic.twitter.com/CD75qOi8rB
El Consejo tendrá funciones centrales sobre la reconstrucción, entre ellas aprobar el plan general de intervención, definir los proyectos que recibirán financiación, establecer criterios de priorización y aprobar los manuales de operación y contratación. Además, el gerente del Fondo será designado por el Presidente de la República.
La modificación adquiere relevancia por la magnitud de los recursos que podrá administrar el Fondo Milagro, provenientes del Presupuesto General de la Nación, créditos, donaciones, cooperación internacional y aportes de entidades territoriales y privadas, entre otras fuentes. Los recursos permanecerán inicialmente en la Cuenta Única Nacional y serán girados a los beneficiarios finales conforme avance la ejecución de los proyectos.
El Gobierno sostiene que el esquema busca acelerar la reconstrucción, garantizar la trazabilidad y evitar el manejo anticipado de los recursos. El decreto contempla además una auditoría independiente de una firma internacional y mantiene el control fiscal de la Contraloría General de la República.
La controversia queda así centrada en el cambio de representación y quién tendrá el poder de decisión sobre los recursos y proyectos de reconstrucción, después de que el Gobierno modificara rápidamente la estructura del fondo y dejara su mayoría directiva bajo designación presidencial.
