Petro advierte fin de la reforma agraria en el Gobierno de De la Espriella

El expresidente Gustavo Petro advirtió que la Reforma Agraria impulsada durante su Gobierno estaría llegando a su fin con la decisión del ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, de no continuar con la compra de predios privados para destinarlos a campesinos sin tierra o con poca tierra.
La declaración de Petro se produjo después de que Dangond anunciara que el Gobierno de Abelardo De la Espriella no continuará con la compra de predios como uno de los mecanismos para ampliar el acceso a la tierra. El ministro cuestionó los resultados alcanzados frente a la meta planteada durante la administración anterior.
“De los tres millones de hectáreas que dijeron que iban a comprar, realmente se compraron 350.000 hectáreas”, afirmó Dangond al explicar la decisión del nuevo Gobierno.
La medida supone un cambio frente a una de las principales estrategias desarrolladas durante el Gobierno Petro. La administración anterior planteó como objetivo avanzar en la entrega de tres millones de hectáreas a campesinos y en la formalización de siete millones de hectáreas, metas asociadas al primer punto del Acuerdo Final de Paz.
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Para alcanzar ese objetivo, el Gobierno Petro recurrió, entre otros mecanismos, a la compra voluntaria de tierras a propietarios privados. En 2022, el Ejecutivo y Fedegán acordaron una ruta para adquirir hasta tres millones de hectáreas destinadas al Fondo de Tierras. El acuerdo establecía que los predios debían cumplir condiciones legales, ambientales y agrarias antes de ser adquiridos.
El Gobierno saliente defendió los resultados de esa política. En su balance final de gestión, el Ministerio de Agricultura reportó más de 2,28 millones de hectáreas formalizadas, 351.000 hectáreas entregadas y 806.081 hectáreas incorporadas al Fondo de Tierras, además de una inversión cercana a $8 billones en acceso y distribución de tierras.
La Agencia Nacional de Tierras, por su parte, registra 293.545 hectáreas adquiridas durante el Gobierno Petro y reporta que miles de predios fueron incorporados a los procesos de compra para alimentar el Fondo de Tierras.
Petro cuestionó la decisión de la nueva administración y sostuvo que Dangond estaría poniendo fin a uno de los instrumentos centrales de su política agraria. El senador David Racero, del Pacto Histórico, calificó la decisión como el inicio de una “contrarreforma agraria” y recordó que la meta de los tres millones de hectáreas no correspondía simplemente a comprar tres millones de predios, sino a incorporar tres millones de hectáreas al proceso de distribución de tierras.

El giro del Gobierno De la Espriella no se limita a la compra de predios. La nueva administración también ha comenzado a modificar el lenguaje utilizado institucionalmente para referirse al sector rural. Una directriz conocida recientemente instó a reemplazar expresiones como “campesino” y “reforma agraria” en las comunicaciones oficiales. Posteriormente, el ministro Dangond llevó ese cambio al Congreso al afirmar que el término “campesino” es “despectivo” y que el Gobierno utilizará la expresión “pequeños empresarios del campo”.
El cambio de orientación también se refleja en las prioridades anunciadas por el nuevo Ministerio de Agricultura. Mientras el Gobierno anterior puso el acceso y la redistribución de la tierra en el centro de su política rural, Dangond ha anunciado programas dirigidos a financiar actividades productivas y fortalecer cadenas agroindustriales. Entre ellos está un programa de $400.000 millones para la cadena de la caña, con líneas de crédito e instrumentos de financiación para productores.
Precisamente este anuncio ha generado críticas de sectores de oposición que cuestionan que el Gobierno destine grandes recursos a sectores empresariales mientras reduce el énfasis en la compra de tierras para campesinos. La discusión ha llevado incluso a algunos congresistas a comparar la política con el cuestionado modelo de Agro Ingreso Seguro, aunque el programa anunciado oficialmente corresponde a financiación y crédito para la cadena productiva y no a subsidios directos equivalentes al antiguo AIS.
Así, mientras el Gobierno De la Espriella plantea una política rural centrada en producción, financiación y fortalecimiento empresarial, la oposición sostiene que el abandono de la compra de tierras representa un retroceso frente al modelo de Reforma Agraria que buscaba ampliar el acceso a la propiedad rural de campesinos sin tierra o con tierra insuficiente.
