Gobierno De la Espriella plantea recorte real de inversión en 26 de los 32 departamentos para 2027

Durante la campaña presidencial, Abelardo De la Espriella convirtió la presencia del Gobierno en las regiones en uno de sus principales mensajes. Prometió no concentrar la administración nacional en Bogotá y anunció la creación de sedes alternas de la Presidencia en Barranquilla, Medellín y Cali, desde donde, según dijo, gobernaría y mantendría presencia permanente en los territorios.
Esa apuesta regional también marcó el comienzo de su mandato. De acuerdo con un balances sobre sus primeros 30 días en la Presidencia, De la Espriella realizó cerca de 40 viajes por el país durante su primer mes, en una agenda marcada en buena parte por la emergencia del terremoto, reuniones con autoridades territoriales y anuncios desde distintas regiones.
El Gobierno ha presentado esta estrategia como parte de su proyecto de descentralización. En septiembre, el propio presidente reiteró en Mompox que busca fortalecer la capacidad de decisión de departamentos y municipios y presentó la iniciativa como una nueva relación entre la Nación y los territorios.
Sin embargo, la propuesta de Presupuesto General de la Nación para 2027 plantea una reducción real de la inversión regionalizada en 26 de los 32 departamentos del país.
Según la regionalización del proyecto presupuestal, los recursos destinados a inversión territorial pasarían de $88,76 billones en 2026 a $86,96 billones en 2027. La reducción nominal es de $1,8 billones, equivalente al 2 %, pero al descontar el efecto de la inflación la caída real alcanza el 7,6 %.
La reducción no afecta de la misma manera a todos los territorios. Solo cinco departamentos registran aumentos reales: Amazonas, con 10,8 %; Putumayo, 8,8 %; Cundinamarca, 6,8 %; La Guajira, 1,8 %, y Risaralda, 1,6 %. Cesar aumenta nominalmente, pero presenta una variación real de -1,5 %.
En contraste, San Andrés, Providencia y Santa Catalina registra la mayor reducción real, con -37,1 %, seguido por Vichada (-34,3 %), Atlántico (-26,4 %) y Tolima (-26,1 %). También aparecen reducciones reales superiores al 20 % en Bolívar (-21,3 %).
En valores nominales, Atlántico tendría $635.823 millones menos para inversión regionalizada; Antioquia, $633.709 millones menos; Bolívar, $565.836 millones; Tolima, $394.453 millones, y Valle del Cauca, $223.259 millones menos frente a 2026.
El caso del Valle del Cauca resulta especialmente significativo dentro del discurso regional del nuevo Gobierno: la asignación pasaría de $4,42 billones a $4,19 billones, una reducción nominal de $223.259 millones y una variación real de -10,4 %.
La cifra no significa que las gobernaciones pierdan automáticamente recursos propios ni que desaparezcan las transferencias del Sistema General de Participaciones. Se refiere específicamente a la inversión regionalizada del Gobierno nacional, es decir, a los recursos de inversión que el presupuesto nacional identifica territorialmente para financiar proyectos en los departamentos.
El proyecto de presupuesto de 2027 continúa su trámite y la propia documentación del Departamento Nacional de Planeación establece que la regionalización presentada es preliminar e indicativa, por lo que las asignaciones pueden modificarse durante la discusión y posteriormente en la ejecución presupuestal.
El contraste que deja la propuesta es entre una administración que ha hecho de la presencia territorial uno de sus principales símbolos políticos —con sedes alternas anunciadas, desplazamientos frecuentes y una agenda denominada “El Milagro de las Regiones”— y un proyecto presupuestal que, en su distribución inicial, contempla una reducción real de la inversión nacional en 26 departamentos.
