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Gobierno de De la Espriella ordena censurar al menos 30 obras del Museo Nacional

schedule4 min de lectura Hace 2 días
Foto: Redes sociales

Al menos 30 afiches, fotografías y objetos fueron retirados de tres salas del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, por orden del Ministerio de Cultura, según una investigación publicada por La Silla Vacía el 15 de octubre. Las piezas abordaban la historia de los movimientos feministas y LGBTI, las víctimas de la violencia política, la Unión Patriótica, el M-19, la Constitución de 1991 y el Acuerdo de Paz de 2016. La decisión se produjo el mismo día en que el presidente Abelardo De la Espriella anunció una «contrarrevolución cultural» y ordenó eliminar de espacios públicos las representaciones que considera apología del terrorismo.

De acuerdo con el medio, el secretario general del Ministerio, Julián Sterling, llegó al Museo acompañado de una directiva encargada de la institución y participó en la selección de las piezas que serían desmontadas. Fuentes internas consultadas bajo reserva afirmaron que la decisión se tomó a puerta cerrada, sin pasar por los comités curatoriales responsables de definir los contenidos y la organización de las exhibiciones.

Entre las piezas retiradas de la sala «Hacer sociedad» estaban una bandera del orgullo gay perteneciente a la activista Elizabeth Castillo, una fotografía de una marcha por los derechos de la población LGBTI, material de la Fundación Sí Mujer sobre derechos reproductivos y un ejemplar de la revista La Ventana Gay, vinculada a la historia del activismo homosexual en Colombia.

También desaparecieron de la exposición los afiches de las campañas presidenciales de Bernardo Jaramillo Ossa, candidato de la Unión Patriótica asesinado en 1990, y Carlos Pizarro, excomandante del M-19 que fue asesinado semanas después de dejar las armas y participar en la política. Ambos crímenes hacen parte de la historia de violencia política del país y de los procesos de exterminio y persecución contra dirigentes que optaron por la participación electoral.

Otro de los espacios afectados estaba dedicado a la Constitución de 1991 y al proceso de paz de 2016. Allí fueron desmontados objetos como el llamado «balígrafo», elaborado a partir de una bala y utilizado durante la firma del acuerdo entre el Estado colombiano y las extintas FARC, así como el tarjetón de la Séptima Papeleta, símbolo del movimiento ciudadano que impulsó la convocatoria de la Asamblea Constituyente de 1991. En la sala «Memoria y Nación» también fueron retiradas fotografías del muro dedicado a la diversidad cultural, social y política del país.

La intervención ocurrió mientras De la Espriella presentaba su nueva orientación para el sector cultural, con el argumento de recuperar los valores tradicionales y la identidad nacional. Durante su visita al Ministerio, el mandatario afirmó que no permitiría que se promoviera el terrorismo y ordenó retirar de espacios públicos las representaciones de Carlos Pizarro y otras figuras que considera vinculadas a esa exaltación.

El Gobierno presentó la medida como parte de su política cultural, pero el retiro de piezas sobre feminismo, diversidad sexual, derechos reproductivos, violencia política y el Acuerdo de Paz amplía el alcance de la intervención más allá de las imágenes de antiguos comandantes guerrilleros. La decisión plantea interrogantes sobre los criterios utilizados para seleccionar las obras, la autonomía curatorial del Museo Nacional y el lugar que tendrán en las exposiciones públicas las memorias de grupos históricamente perseguidos y de procesos políticos que marcaron la historia contemporánea de Colombia.