Alerta por la llegada de drones kamikaze al conflicto colombiano

El ataque contra el radar 3D de la Aeronáutica Civil en Candelaria, Valle del Cauca, volvió a poner en el centro de la confrontación armada el uso de drones como armas de impacto. Videos del ataque ocurrido el miércoles 16 de septiembre muestran a los aparatos aproximándose al objetivo y una de las aeronaves impactando la estructura, seguida de una explosión. La acción ocurrió en el corregimiento de El Carmelo, donde se escucharon varias detonaciones.
Por la forma en que fueron empleados, los aparatos corresponden a la modalidad conocida como drones kamikaze, en la que la aeronave lleva una carga explosiva y es dirigida directamente contra el objetivo. Se presume que las disidencias de las Farc estarían detrás del ataque, mientras las autoridades avanzan en la inspección de los restos y en la investigación de los responsables. La infraestructura atacada es el primer radar 3D civil instalado en Colombia y entró en operación en julio de 2025 con una inversión cercana a los $41.400 millones.

El ataque se suma a una sucesión de acciones que muestran la evolución de esta tecnología dentro del conflicto. El 4 de septiembre, un ataque con drones contra el cantón militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, dejó muertos al capitán Marco David Pirajón Montezuma y a los soldados profesionales Joel Alberto Jiménez Jaramillo y Jhon Carlos Marrugo Manjarrez. La Defensoría del Pueblo confirmó que la base militar fue atacada con explosivos dirigidos mediante drones.
En Cauca, entretanto, ya se habían registrado ataques con drones kamikaze y aeronaves controladas mediante fibra óptica. En julio, un dron de este tipo fue utilizado contra un helicóptero del Ejército en Popayán y otro ataque contra una subestación de Policía en El Tambo involucró drones guiados por fibra óptica. Posteriormente fueron incautados drones y carretes de fibra óptica relacionados con estas operaciones.
La incorporación de estas tecnologías conecta la evolución del conflicto colombiano con métodos empleados en guerras como la de Rusia y Ucrania, donde los drones de ataque y los sistemas guiados por fibra óptica se han convertido en herramientas habituales del combate. En Colombia, su utilización ya dejó de limitarse al lanzamiento de explosivos y avanza hacia aparatos modificados para convertirse directamente en el arma que impacta el objetivo.
