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Vicepresidente de EE.UU. se reunirá con De La Espriella tras acuerdos mineros en territorio colombiano

schedule4 min de lectura Hace 1 semana
Foto: Presidencia

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se reuniría el próximo 21 de noviembre con el presidente Abelardo De La Espriella, en un encuentro que se produciría poco más de dos meses después de la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a Colombia, durante la cual se firmaron acuerdos de cooperación para el acceso y aprovechamiento de minerales críticos y tierras raras.

Uno de los aspectos más relevantes de esa negociación es el marco de cooperación minera suscrito el 8 de septiembre, cuyo contenido fue revelado posteriormente por una investigación de la revista RAYA. El documento establece mecanismos que favorecen el acceso de Estados Unidos a oportunidades de inversión, información geológica y proyectos relacionados con los recursos minerales colombianos.

Entre sus disposiciones se encuentra la denominada cláusula de «primera mirada» (first look), mediante la cual Colombia se compromete a notificar anticipadamente a Washington sobre oportunidades de inversión en activos relacionados con minerales críticos que puedan ponerse en venta en el país o pertenezcan a empresas constituidas en territorio colombiano. Esto le permite al Gobierno estadounidense conocer anticipadamente esas oportunidades y evaluar su participación.

El memorando también contempla mecanismos para movilizar recursos públicos y privados, mediante garantías, préstamos, participación accionaria, acuerdos de compra de producción minera y seguros, con el propósito de identificar y financiar conjuntamente proyectos de extracción y procesamiento. El Gobierno estadounidense plantea, además, facilitar inversiones y mecanismos de financiación para asegurar el suministro de minerales destinados a sus industrias tecnológicas y de defensa.

Otro componente establece la cooperación para acelerar, simplificar e incluso desregular los procedimientos y plazos de los permisos de extracción, separación y procesamiento de minerales críticos y tierras raras, dentro de los respectivos marcos normativos nacionales. También contempla la elaboración de cartografía geológica y el intercambio de información sobre los recursos minerales colombianos.

La investigación advierte que el documento no establece garantías explícitas de confidencialidad sobre la información geológica compartida ni incorpora salvaguardas ambientales específicas o garantías adicionales para las comunidades de los territorios donde se desarrollen los proyectos.

Aunque el memorando se define como un instrumento de cooperación no vinculante y no concede directamente derechos de explotación ni contratos mineros a empresas estadounidenses, sus disposiciones establecen una hoja de ruta que facilita la participación de Washington en el aprovechamiento de los recursos estratégicos del país.

El acuerdo ha generado cuestionamientos sobre las condiciones en las que Colombia está negociando sus recursos naturales y sobre las ventajas que obtiene Estados Unidos frente a otros posibles inversionistas. La discusión también involucra la capacidad del Estado colombiano para garantizar que la explotación minera responda a los intereses nacionales, proteja los territorios y genere beneficios económicos y productivos para el país.

El senador Duvalier Sánchez cuestionó estas negociaciones y exigió que el Gobierno presente ante el Congreso los documentos y explique sus condiciones. El congresista pidió conocer qué recibe Colombia, cuáles son los compromisos adquiridos y qué implicaciones tienen los acuerdos sobre los recursos naturales. También mencionó el uranio y el litio entre los asuntos que deben ser objeto de discusión pública.

La eventual reunión con JD Vance se produciría, precisamente, en medio de estos cuestionamientos y de una relación bilateral que busca profundizar la cooperación económica, comercial y militar. Para el Congreso, el país no puede limitarse a facilitar el acceso de otras potencias a sus recursos estratégicos sin que exista transparencia sobre las condiciones, los beneficios y las obligaciones que se derivan de esos compromisos.

La soberanía sobre los minerales colombianos y el alcance de las ventajas concedidas a Estados Unidos estarán entre los asuntos que deberán aclararse en el desarrollo de esta agenda bilateral.